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22 de abril de 2015

Pólipos Nasales VI: antioxidantes

Si habéis leído mis anteriores entradas, ya sabréis que culpo al mercurio de mis empastes dentales de provocarme, entre otras cosas, los pólipos nasales. La relación entre el mercurio y los pólipos la había encontrado hasta ahora, en numerosos estudios que vinculan la amalgama dental y la sinusitis. En estos estudios se comprobaba que tras retirar los empastes, en los siguientes años, desaparecía la inflamación de la mucosa nasal. Los pólipos nasales son un caso especial de sinusitis llamada sinusitis polipoidea.

En su momento, cuando llegué a esa conclusión, lo hice buscando estudios que vincularan el mercurio, el sistema inmune y los pólipos. Hace poco, de casualidad, encontré un estudio que vinculaba los pólipos y el estrés oxidativo, era un estudio de 2011, relativamente reciente.  A partir de él he encontrado muchos otros, algunos publicados hace solo algunos meses que apoyan mi teoría. Al final de la entrada doy más detalles de aquellos que más me han aportado y a continuación mis principales conclusiones:
  1. Los pólipos nasales tienen una estrecha relación con el estrés oxidativo. Probablemente ese estrés oxidativo sea la causa de los pólipos nasales y no una consecuencia.
  2. Combatir la enfermedad con una dieta rica antioxidantes ayuda a frenarla y a mejorar.
  3. Los metales pesados provocan estrés oxidativo y según un estudio su vinculación es clara.
  4. Hay que eliminar las causas de ese estrés oxidativo, limitar la exposición a metales pesados.
  5. La quelación de esos metales puede ser imprescindible para vencer la enfermedad ya que si no se eliminan del cuerpo, siempre habrá estrés oxidativo.

  • Role of free radicals and antioxidants in nasal polyps
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15235348

Conclusión:  
The current study demonstrates that there is strong evidence related to oxidative stress in the pathogenesis of nasal polyposis, and antioxidants can have a preventive role in free-radical-mediated tissue damage in nasal polyposis.

  • Lipid peroxidation and some antioxidant enzymes in nasal polyp tissue
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/16287205 

Conclusión:
...may indicate the presence of free radical damage in patients with nasal polyps.

  • The association of oxidative stress and nasal polyposis
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19383225

Conclusión:
This study demonstrates that there is a strong relationship between oxidative stress and the pathogenesis of nasal polyposis.

  • Effect of antioxidants on the clinical outcome of patients with nasal polyposis
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/21669016

Conclusión:
This is the first report of the positive effects of adding antioxidants to steroid therapy for nasal polyposis.

  •  Evaluation of total oxidative stress parameters in patients with nasal polyps 
 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC3773957/

 Conclusión:
The findings of the present study demonstrate that oxidative stress is increased in patients with NPs. The important therapeutic potential to repair the harmful effects of oxidative stress on nasal tissues with antioxidant agents will only emerge with an improved understanding of the role of oxidative stress in NPs.

  •  Evaluation of oxidative DNA damage and antioxidant defense in patients with nasal polyps
 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25584923

Conclusión:
...damage may be related to overproduction of reactive oxygen and nitrogen species and/or decreased antioxidant protection.

  •  Heavy metals in normal mucosa and nasal polyp tissues from Tunisian patients
http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25081002 

Conclusión:
This is the first report to describe an association between concentrations of metals (Cr, As, and Ni) in human NP tissues and the risk of NP disease. Tissue metal levels have increased due to smoking, environmental, and occupational exposure. Therefore, heavy metal exposure may increase the risk of NP in the Tunisian population. The considerable risk in the category of highest cumulative exposure argues for an association between heavy metals exposure and nasal polyposis risk. Future investigations with larger samples should better elucidate this association.  

  • Vitamin D decreases the secretion of eotaxin and RANTES in nasal polyp fibroblasts derived from Taiwanese patients with chronic rhinosinusitis with nasal polyps.
 http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25645983

Conclusión:
Therefore, the inhibitory effect of vitamin D derivatives on eotaxin and RANTES secretion might shed light not only on the disease mechanism, but also on the potential use of vitamin D in pharmacotherapy of Taiwanese patients with chronic rhinosinusitis with nasal polyps.

11 de febrero de 2015

Pólipos nasales V: Un año sin mercurio

El balance es muy positivo y esperanzador. La sinusitis ha desaparecido casi completamente, he recuperado mi gran olfato y la fosa nasal izquierda, la que tenía pólipos, se ha destaponado parcialmente. Ésto no ocurría desde julio de 2013 cuando se taponó definitivamente.

Desconozco cual será la evolución a partir de ahora pero tengo la impresión de que para atrás no voy a ir. En mi estado actual no necesito ni operarme ni tomar corticoides porque puedo respirar con normalidad por la fosa derecha y ayudado por esa apertura parcial en la izquierda.

En mi caso se ha cumplido el calendario que Cutler observó en los envenenados con mercurio por empaste dental:


Como podéis observar en la gráfica, Cutler sugiere que hay un periodo de 2 a 4 meses, tras retirar la última amalgama, de un gran mejoría. A continuación va un periodo de 6 a 9 meses de empeoramiento y a partir de ahí ya sólo queda mejorar de nuevo y definitivamente. La explicación a esta montaña rusa la podéis encontrar en su libro.
Os pongo el calendario para poder estructurar esta entrada entorno a esos puntos de inflexión:

Primero
Desde julio de 2013 hasta junio de 2014. Se correspondería con el tramo hasta los 2-4 meses de mejoría. Os lo conté en los enlaces de abajo.
http://sintiendoelsuelo.blogspot.com.es/2013/11/polipos-nasales.html
http://sintiendoelsuelo.blogspot.com.es/2013/11/polipos-nasales-ii.html
http://sintiendoelsuelo.blogspot.com.es/2014/02/polipos-nasales-iii.html
http://sintiendoelsuelo.blogspot.com.es/2014/06/polipos-nasales-iv.html

Segundo
Desde junio de 2014 hasta noviembre de 2014. Se correspondería con el tramo desde los 2-4 meses hasta los 6-9 meses de empeoramiento. Lo tenéis en esta misma entrada, abajo del todo.

Tercero
Desde diciembre de 2014 hasta febrero de 2015. Se correspondería con el tramo a partir de los 6-9 meses. Os lo cuento a continuación.

Periodo desde diciembre de 2014 a febrero de 2015

Ha pasado ya un año desde que me quité el último de los cuatro empastes de mercurio y mi estado de salud  ha mejorado sustancialmente. He estado leyendo mi diario de aquellos fatídicos meses entre julio de 2013 y abril de 2014 y me parece increíble como conseguí llevar aquella sinusitis severa. Muchos días las horas de sueño no sumaban más de 2 y otros en los que sí conseguía dormir, digamos 5 horas, lo hacía con tantas interrupciones por el taponamiento de la nariz que prácticamente no descansaba.
Algo empezó a cambiar el 20 de enero de 2015 o quizás antes, pero hasta ese día no noté nada que me hiciera pensar que algo iba a cambiar.
El caso es que a mediados de diciembre noté un descenso importante del nivel de sinusitis pero no estaba acompañado por una merma de los pólipos en la fosa izquierda (la única que tiene). Sin embargo el día 27 de diciembre caí enfermo con algo de fiebre y tos (supuesta gripe). Lo solventé, muy a mi pesar, con 7 días de antibióticos y 3 de nasonex. El 14 de enero comencé una nueva ronda de ALA (37,5 mg) cada 3 horas y DMPS (15 mg) cada 8 horas. Tuve que abortarla al final del día 15 porque tenía otra vez tos. El 18 de enero volví a caer, esta vez con más días de fiebre y dolor de cabeza en la zona de los senos nasales. 
El 20 de enero es el primer día desde junio de 2013 (en julio se cerró definitivamente) que sale moco por la fosa nasal izquierda. Fue simplemente un hilillo acuoso pero lo importante era el hecho de que había una pequeña apertura donde antes sólo había un agujero taponado. El día siguiente se abrió un poco más y ya conseguimos que saliera un hilillo de aire. El día 22 ya tenía una apertura importante pero lo normal es que ese orificio durara abierto unos minutos. El día 24 ya me duró toda la mañana. El 25 tuve que tomar de nuevo antibióticos porque tenía infección en los senos nasales. A la vez que se iba abriendo la fosa izquierda el olfato iba aumentando.

Tengo la impresión de que la mejoría y la enfermedad (infección de los senos nasales) están íntimamente relacionadas. He tenido dolor de cabeza, fiebre, tos y mocos sanguinolentos y a la vez la fosa nasal izquierda se ha estado abriendo y el olfato recuperando.


Periodo desde junio de 2014 a noviembre de 2014

El 9 de junio acudo al traumatólogo para que me revise con un ecógrafo el tobillo. Tras estar más de 30 minutos escudriñándolo, "sólo" ve una bolsita de líquido de 1 cm. Sin embargo no ve otros tejidos afectados, así que lo único que hace es extraer el líquido e inyectarme 1 ml de Celestone Cronodose, que contiene unos 6 mg betametasona, es decir corticoides. Esto hace que durante 3 o 4 días me encuentre todavía mejor de la sinusitis.

Del 16 al 18 de junio hago una nueva ronda de quelación con ALA (12,5 mg) cada 3 horas y DMPS (10 mg) cada 6 horas.

El 29 de junio hago otra ronda de ALA (12,5 mg) cada 3 horas y DMPS (10 mg) cada 6 horas. El día 2 de julio termino el ALA pero continuo con DMPS hasta el día 5. Esta ronda me ha provocado varias aftas en la boca.

Un dato curioso que se me había pasado por alto comentar es el de las contracturas. Desde que me quité las amalgamas he tenido contracturas en la espalda - cuello con mucha frecuencia. Eso fue los primeros 4 meses, ahora no he vuelto a tener. He preguntado a otros mercuriados y parece ser que se repite el patrón en todos los intoxicados.

Balance del 5º mes. He empeorado ligeramente. Estoy peor que el mes pasado pero mejor que los anteriores. Supongo que las rondas han influido en ello o bien se confirma el calendario de Cutler.

Balance del 6º mes. He continuado con el empeoramiento aunque sin llegar a los niveles preamalagamas. Creo que se está confirmando el calendario de Cutler,

Balance de los meses 7º al 9º. No he vuelto a empeorar pero sigo en un nivel peor que el que tuve desde mediados de mayo hasta mediados de junio y sigue siendo mejor que lo que padecí desde julio de 2013 hasta marzo - abril de 2014.

El 11 de noviembre hago otra ronda de ALA (25 mg) cada 3 horas y DMPS (10 mg) cada 8 horas. La terminé el día 14. Ésta ha pasado sin dejarme prácticamente huella, no he notado nada durante ni después salvo un pequeño y poco molesto afta en la boca.

Estudios recientes 

10 de junio de 2014

Pólipos nasales IV

Antes de leer esta entrada, no olvides leer ésta que considero más importante: Estudios recientes sobre los Pólipos nasales: antioxidantes.

El día 7 de febrero me quité la última amalgama. Desde esa fecha, quizás antes, he tenido síntomas alérgicos leves.  Estuve comprobando qué polén andaba activo y eran las Cupresáceas, pero su nivel estaba ya en mínimos por lo que tengo dudas de si estaba relacionado con el cambio de empaste o con los niveles de polen.

El día 10 de febrero empecé a quelar con DMSA, 12,5 mg cada 3 horas durante TODO el día. Inicié la ronda a las 7 de la tarde siguiendo el patrón horario 19, 22, 01, 04, 07, 10, 13, 16 y 19. Los síntomas que creo haber tenido durante la ronda han sido: gases estomacales y dolores derivados, taponamiento de oídos, algo de molestia en la sien izquierda y sensación de arenilla en el ojo izquierdo. A nivel de sinusitis creo que en general estuve mejor porque las dos primeras noches dormí bastante bien a pesar de despertarme para tomar el DMSA. Durante la última noche no dormí de 3 a 3:45. Terminé la ronda el día 13 tomando la dosis final a las 16 horas y sustituyendola por selenometionina y zinc a las 19 horas.

El día 17 de febrero me hice la primera analítica para conocer el nivel de mercurio total en sangre, salió 3 microgramos por cada litro (mcg/L). Actualmente el límite de referencia es 10 mcg/L y sabiendo que el nivel medio de los españoles es de 6,3 mcg/L (estudio publicado en 2011) uno podría pensar que no es para tanto. Efectivamente se podría decir que no estoy tan mal y de hecho es un nivel muy bueno tan sólo 10 días después de retirar la última amalgama (supongo que las altas dosis de salvado de trigo han influido). La cuestión es que el mercurio en sangre no es indicativo de tus problemas de salud ya que es el acumulado en los órganos, el que produce la mayor parte de los síntomas.
En cualquier caso os recuerdo que el nivel medio en otros países como Canada está por debajo de 1 mcg/L como podéis comprobar en este estudio, por lo que yo esperaré a tener ese nivel para probar a quelar con ALA.

El 16 de marzo a las 7 de la tarde empecé la segunda ronda de quelación con DMSA. Igual que la primera, 12,5 mg cada 3 horas durante TODO el día y siguiendo el mismo patrón horario que en la anterior. Como siempre que hay ronda, aumenté la ingesta de salvado de fibra porque aunque el mercurio movilizado por el DMSA se excreta por la orina, probablemente el que quede suelto en la sangre acabe en las heces. Las sensaciones durante la ronda han sido buenas, remite en buena medida la sinusitis de la fosa nasal derecha pero durante la noche no llego a estar bien. Los efectos secundarios han sido gases (aunque menos que en la ronda anterior) y quizás algo de sensación de arenilla en los ojos.

El 23 de marzo a las 7 de la tarde inicié la tercera ronda de quelación con DMSA siguiendo el mismo patrón que la anterior. La diferencia entre estar de ronda a no estarlo es considerable, la sinusitis se reduce de forma importante tanto de día como de noche pero sin llegar a estar bien del todo. Para que os hagáis una idea, por la noche:
  • Sin DMSA siempre me despierto entre las 2 y las 3 por el taponamiento.
  • Con DMSA no me despierto antes de las 4 y puedo llegar hasta las 6 destaponado. Todavía no he conseguido llegar hasta que suena el despertador, a las 7. Lo que ocurre durante las rondas es que me tengo que levantar a la 1 y a las 4 para tomar las dosis oportunas.
Por el día:
  • Sin DMSA estoy taponado cada 2 horas y durante las primeras horas de la mañana el cierre es total.
  • Con DMSA estoy prácticamente destaponado todo el día salvo las primeras horas de la mañana que estoy a medias.
Los peros de los días de ronda son sus efectos secundarios, en este caso úlcera bucal debido probablemente a la bajada de neutrófilos. Los pros mientras estoy de ronda son las buenas sensaciones, que me duran un par de días más desde que la termino, luego, vuelve la sinusitis.
El 28 de marzo es el primer día que duermo seguido más de 6 horas en los últimos tres meses. Me acosté a las 12 de la noche y a las 6:30 me desperté de forma natural, NO por estar taponado. Días como éste ha habido cinco en los últimos ocho meses, dos en noviembre antes de comenzar a quitar las amalgamas y dos en diciembre antes de quitarme el segundo empaste.

El 31 de marzo comencé con mi cuarta ronda, primera con el quelante DMPS. La diferencia principal entre el DMPS y el DMSA es que el primero se toma cada 6 - 8 horas y el segundo cada 3. Ésto implica que con el primero no me tengo que despertar obligatoriamente durante la noche para tomarlo. En este caso el patrón horario es 23, 7, 15 con tomas de 5 mg. La ronda la terminé un día antes de lo esperado porque empecé a tener síntomas de bajada del sistema inmune con una úlcera bucal que no se curaba. También un poco de dolor de cabeza, algo de asma y tos, síntomas que me duraron casi dos semanas. Lo de la bajada del sistema inmune sospecho que es por no suplementar el zinc durante la ronda, elemento que los quelantes se llevan por delante junto con el azogue. De aquí en adelante siempre con zinc.

El 15 de abril me hice otra analítica de mercurio en sangre. El resultado fue < 3 mcg/L, demasiado impreciso para lo que quería utilizarlo. Les consulté si 3 mcg/L era lo mínimo que podían medir y me lo confirmaron.

El 22 de abril acudo al otorrino para ver el estado de mis fosas nasales. Al asomarse a la izquierda ve el cornete inflamado y me prescribe corticoides y un TAC para ver el estado completo. No tomo los corticoides y tampoco me hago el TAC, prefiero que metan la cámara.

Del 23 al 26 hice la primera ronda combinada de ALA con DMSA, 12,5 mg cada 3 horas. La verdad es que tampoco noté nada diferente a cuando las hago sólo con DMSA.

Del 28 al 30 de abril hice una ronda sólo con ALA (12,5 mg) e igual que en la anterior tampoco noté nada diferente. La causa probable es la baja cantidad de quelante. Quizás un par de días después si que me encontré peor.

Del 2 al 4 de junio hice una ronda de ALA con DMSA (ambos 12,5 mg), aunque este último se me acabó el día 3. Si noté otra vez arenilla en los ojos, destaponamiento de la fosa derecha y taponamiento de la izquierda. Al terminar, taponamiento de ambas.


Registro de progresos:

Febrero. El balance cuatro semanas después continúa siendo negativo. Aunque creo percibir olor con más frecuencia que antes, no estoy completamente seguro y además la sinusitis sigue presente.

Marzo. El balance dos meses después es parecido al anterior. De vez en cuando tengo olfato pero no siempre, y no sabría decir si más o menos que antes. La sinusitis, creo, va a menos pero también hace acto de presencia todos los días. Los pólipos siguen ahí y como no he ido al otorrino, desconozco si están mejor o peor.

Abril. El balance tres meses después es que sigo igual, incluso he perdido el poco olfato que había recuperado.

Mayo. El balance del cuarto mes es positivo. He estado sin quelar todo mayo y eso ha hecho que haya notado cierta evolución positiva (la quelación desintoxica pero produce síntomas). Desde mediados de mes vengo notando que la sinusitis aparece muchas menos veces y durante menos tiempo e incluso duermo bastante bien la mayoría de los días. El olfato ha vuelto.

No lo tengo muy investigado pero más o menos es algo así: las fosas nasales llevan una alternancia natural a través de la cual una de ellas está más abierta que la otra durante un tiempo, luego entrega el testigo a la otra (en función de varias cosas como por ejemplo la postura).
Pues bien, hasta el mes de mayo la fosa izquierda tenía la salida de aire cerrada completamente y la entrada, la permitía con dificultad sólo cuando tenía el testigo. La derecha operaba con normalidad cuando le tocaba "mandar" pero muchas veces se cerraba totalmente bien por la sinusitis bien porque le tocaba a la izquierda funcionar. Es decir, yo sólo respiraba bien cuando la derecha tenía el testigo y no tenía sinusitis.
Desde el mes de mayo viene ocurriendo lo siguiente:
  1. La sinusitis en la fosa derecha ha ido desapareciendo poco a poco y a día de hoy practicamente no tengo.
  2. Cuando la fosa derecha no "manda", no se llega a cerrar completamente y ANTES sí.
  3. La fosa izquierda me permite meter más cantidad de aire cuando tiene el testigo y además puedo también sacar un poco, lo que junto con lo que permite, AHORA, la fosa derecha, hace que no tenga que utilizar la boca.
  4. El cornete sigue inflamado pero un poco menos y el estado de los pólipos lo desconozco porque no han metido la cámara.
  5. No estoy teniendo absolutamente NADA de alergia cosa que otros años ha estado presente en los inicios de junio.
Según Cutler, ahora estaría en la mejoría que se produce a los 3 - 4 meses y por delante me deberían esperar 6 meses de empeoramiento. Ya os contaré, de momento muy contento.

Pólipos nasales V: Un año sin mercurio 

7 de febrero de 2014

Pólipos nasales III

Hoy he terminado de cambiar todos los empastes. Han pasado cerca de cuatro meses desde que empezara con esto del mercurio, y aunque estaba previsto que no mejorara nada en esta fase, uno siempre tiene la esperanza de evolucionar un poco. No ha sido así.

Alguno os preguntaréis por qué me ha llevado tanto tiempo sustituir los empastes. Es muy dificil que durante el proceso de cambio de una amalgama no acabes más intoxicado de lo que estabas. Siempre se produce nueva contaminación. Esa subida de mercurio en sangre tiene que gestionarla principalmente el riñón y le lleva varios meses deshacerse de ese veneno. Por este motivo se recomienda dejar pasar al menos tres semanas para acudir de nuevo al dentista, siendo recomendable extenderlo a seis semanas.

Ahora comienza el periodo de desintoxicación. Cutler habla en su libro de una mejoría en los primeros noventa días, una exacerbación de síntomas los seis meses siguientes y una lenta progresión a partir de entonces. En otros estudios se habla de varios años para que desaparezcan los problemas de salud, así que paciencia. Mientras esperamos os cuento como han transcurrido estos cuatro meses:

El 19 de noviembre cambié la primera de las cuatro amalgamas que tengo. La pieza en cuestión está situada en la izquierda del maxilar inferior, segunda empezando por atrás (no tengo muelas del juicio). Era el empaste más pequeño y por eso decidí que fuera el primero, si notaba mucho aumento de síntomas cambiaba de clínica. Compré un mono con gorro desechable, allí me pusieron oxigeno, una especie de babero, un cubre ojos y la tela de goma anclada a la muela. Entre la auxiliar y la dentista me retiraron la amalgama, me enseñaron el hueco y procedieron a poner el compuesto policerámico Diamond Crown, a día de hoy lo más biocompatible que se puede poner, mañana igual se averigua que no es tan bueno pero en cualquier caso difícil será superar al mercurio. Lo hice sin anestesia para controlar el no tragar saliva y saber cuánto debe rascar el dentista en la muela. Tomé 1 gramo de carbón activado justo antes y otro justo después, como sugieren en varias webs para impedir la absorción de mercurio en el intestino.

Durante estos días descubrí un bulto en la espalda (cúmulo de grasa sin importancia me dijo el médico), un dolor en la nariz que desapareció pronto, el varicocele que me volvió a doler una semana y algunas molestias musculares. Desconozco si están relacionados o no con la retirada de la amalgama.

En la semana del 2 al 8 de diciembre las noches las seguí pasando con una parada en medio, unas veces son 30' despierto y otras 2 horas. Por el día, alterné ratos malos y regulares, sin embargo, empecé a percibir olores en algunos momentos, con más frecuencia que meses atrás o al menos eso creo. La muela del empaste sustituido no me ha dejado de molestar desde entonces, se volvió más sensible.

Del 9 al 15 empezó más o menos igual, percibiendo olores de vez en cuando y durmiendo de dos veces. Sin embargo tuve algunos días bastante buenos. Si lo normal venía siendo echarme a dormir y despertarme unos días a las 2, otros a las 3 o a las 4, del día 11 al 13 conseguí dormir seguido hasta las 6, 6:30 e incluso las 7.

El 19 de diciembre me quité la segunda de las amalgamas siguiendo el mismo protocolo que la anterior. La muela es la segunda por atrás en la parte inferior derecha. Esta vez tomé además selenio (selenometionina) y cardo mariano durante una semana. El selenio se une al mercurio en el plasma sanguineo y lo hace inocuo, el cardo mariano ayuda al higado. Ese día y el siguiente me volvió a molestar el varicocele por lo que esta vez sí que creo poder achacarlo al cambio en la muela. Desde entonces las noches y los días no fueron a mejor, es más, creo que estuve peor que los días previos.

El 13 de enero cambié el tercer empaste de mercurio. La pieza es la segunda por atrás en la parte superior derecha. La dentista cuando retiró todo el metal observó que tenía el nervio negro, como necrosado. Sin embargo en la radiografía se veia sano. Aunque me empezó a hablar de endodoncias y extracciones, finalmente decidimos poner un empaste temporal de oxido de calcio y esperar a ver como evolucionaba.

Un par de días antes de la retirada de la 3ª amalgama me empezó a doler la zona del riñón derecho. Al principio pensé que podía ser por el metal pero habiendo pasado más de tres semanas desde la última visita al dentista, lo descarté. Por si acaso volví a tomar de forma más regular selenio y vitamina C y con el paso del tiempo se me fue la molestia.

En lo relativo a las noches ninguna novedad buena. Continué durmiendo mal, me despertaba casi todos los días antes de las 3 y necesitaba al menos una hora para destaponarme y dormir. También es destacable el que a los diez días me empezó a molestar la muela del 13 de enero. Lo hacía aleatoriamente y de forma puntual durante muy poco tiempo. Una semana más tarde dejé de notarla.

Hoy 7 de febrero he cambiado el último empaste. La muela en cuestión es la segunda por atrás en la parte superior izquierda. El proceso ha ido bien, veremos los próximos días que dice mi cuerpo. Una hora antes de la sustitución he tomado selenio, zinc y cardo mariano. Cinco minutos antes, me he metido una buena dosis de salvado de trigo y un gramo de carbón activado. Cuando ha terminado he abierto otra cápsula de carbón y me he frotado con él en toda la boca, me he aclarado y he ingerido otro gramo de carbón y más salvado de trigo.

Cuando uno inicia la sustitución de las amalgamas debe asumir que el cambio de empastes puede derivar en molestias, dolores, endodoncias, etc. Aunque ésto no es frecuente, puede ocurrir. Lo que es seguro es que si pones policerámica vas a tener más sensibilidad que antes, eso tenedlo claro. En cualquier caso a NADIE le recomendaría dejar ese veneno en la boca. Del mismo modo que a ninguno se le ocurra cambiarse los empastes sin seguir el protocolo de la IAOMT.

Sobre el tema de la alimentación, Cutler habla en su libro sobre las "sulfur foods", que son alimentos ricos en grupos Tiol libres. Los grupos Tiol se enlazan al mercurio en el cuerpo permitiendo su redistribución y aumento de la sintomatología, por ésto, sugiere que puede haber amalgamados que les siente mal ese tipo de comida. También parece claro que tanto el salvado de trigo como la pectina de manzana aumentan la excreción del metal. Algún estudio sugiere que la leche favorece la absorción del azogue en el intestino.
En todo caso debe ser el lector quien lea los diferentes estudios publicados y saque sus conclusiones.

Una vez retiradas las fuentes de exposición al mercurio, uno puede dejar al cuerpo hacer su trabajo o bien tratar de ayudarle siguiendo el Protocolo de Cutler. Si optamos por no hacer nada, nuestros órganos irán poco a poco excretando el metal. Por lo que he leído, en la mayoría de los casos la gente se recupera en gran medida al cabo de unos años pero puede no recuperarse completamente. Si optamos por "asistir" al cuerpo siguiendo el Protocolo de Cutler (quelación por dosis frecuentes) podremos acelerar esa recuperación pero recomiendo a todo el que se aventure a seguirla, que en primer lugar se empape completamente con su libro y el resto de estudios existentes. La quelación no garantiza una recuperación plena puesto que hay formas orgánicas del mercurio que no es capaz de sacar.
En cualquiera de las dos opciones el papel que juega el selenio, el Zinc, el salvado de trigo y antioxidantes como la Vitamina C es importante. Recomiendo la lectura de los enlaces que os pongo al final.

Como esto va para largo, no creo que os informe de la evolución antes de tres meses.

En Internet existen decenas de páginas sobre el tema del mercurio, os dejo las referencias principales en las que me baso. Desde esas referencias podréis acceder a otras muchas.


Continuación: http://sintiendoelsuelo.blogspot.com.es/2014/06/polipos-nasales-iv.html

  •  Estudios:
Bibliografía reunida por un bloguero

Recopilatorio sobre como afecta el selenio, salvado de trigo, pectina de manzan, zinc, ALA, DMSA y DMPS

Influencia de la alimentación en la intoxicación por mercurio 

Efectos de la dieta en el metabolismo del mercurio y el resumen

Desmonanto las mentiras oficiales sobre la amalgama

Estudio de un dentista

27 de noviembre de 2013

Pólipos nasales II

Antes de leer esta entrada, no olvides leer ésta que considero más importante: Estudios recientes sobre los Pólipos nasales: antioxidantes.

El día 24 de octubre es un día clave o más bien deseo que lo sea. En una de mis incursiones por Internet buscando relaciones de síntomas y causas, acabo en una Web que habla de la intoxicación por mercurio y la sinusitis: ¡las amalgamas!.

Hace un par de años leí en algún sitio que algunos empastes llevan mercurio y que eran perjudiciales para la salud. Comprobé mi boca y ví que tenía 4 amalgamas, alarmado, llame a mi madre para contárselo y cada uno fuimos a nuestro odontólogo. A ambos nos dijeron lo mismo, que no está demostrado, que es muy peligroso quitarlas, que si la sociedad española de odontología está a favor de las amalgamas, etc. El caso es que consiguieron disuadirnos, así que me olvidé de ello.

Pero esta vez las fuentes de información no eran las palabras vacias de argumentos de dos dentistas, eran cientos de páginas en Internet (la mayoría en inglés), numerosos estudios, experiencias personales, analíticas, etc. que demostraban las consecuencias que están teniendo miles de personas. Si estáis interesados y no tenéis muchas ganas de buscar información, en este enlace hay un buen compendio.

Hice un registro de mis principales problemas de salud de origen poco claro:
  1. Alergia
  2. Asma
  3. Sinusitis
  4. Pérdida de olfato
  5. Pólipos nasales
  6. Leucopenia crónica
  7. Úlceras bucales
Y muchos coincidian con la sintomatología de los intoxicados crónicos por mercurio, así que ese mismo día comencé con los trámites para retirar las amalgamas de mi boca de forma segura. También empecé a seguir una serie de pautas que sugerían, aquí, hasta la retirada de los empastes, como no ingerir alimentos calientes, ni ácidos, no usar fluor, etc.

Los dos días siguientes, el 25 y el 26 dormí mejor, aunque ésto lo achaqué a la bajada de temperaturas que permite bajar la inflamación de los senos. También comencé a tomar yogurt natural por ser probiotico y así tratar de, supuestamente, reducir el sitio a los hongos. Ese fin de semana decidí retomar la ingesta de algo de pan ya que entre la delgadez y la posible infección me había asustado un poco.

El 27, 28 y 29 de octubre se caracterizaron por volver a dormir mal e investigar a destajo sobre el mercurio. Me enteré que algunas vacunas llevan o llevaban Timerosal, un conservante basado en mercurio, pufff, me entraron sudores fríos. Llevaba vacunandome mensualmente los últimos 3 años contra la alergia al polen, y tenía los viales en el frigorifico así que me fui corriendo a comprobar los componentes: alérgenos, etanol e hidroxido de aluminio. Por un momento me alivié pero ese último componente me llamó la atención, otro metal. Nueva búsqueda de información y lo cierto es que no encontré nada bueno, pero eso lo dejamos para otro día o mejor aún, consultad esto y esto. Comprobé el calendario de vacunación y el último pinchazo fue el 13 de octubre, ¡mierda!.  Según me dijo la alergóloga, el pico en sangre es a los 21 días, desconozco si esto es verdad, ya no me fio de nadie. Por supuesto llevé a reciclar a la farmacia lo que quedaba de vacuna.

Por otra parte recuerdo que hace unos meses, quizas durante la primavera, se rompió una bombilla de bajo consumo en una bolsa (más mercurio), creo no haberla manipulado demasiado mal pero tampoco como lo haría ahora mismo. El caso es que fuí atando cabos y supongo que fue otro factor fundamental en mis problemas. Es curioso, prohiben los termometros y no prohiben ni las bombillas de bajo consumo ni las amalgamas.

Me dieron cita para comenzar a retirar las amalgamas a finales de noviembre. También esa semana me llegó el libro Amalgam Illness de Andy Cutler. Un intoxicado por mercurio que se curó utilizando quelantes. Lo deboré en cuatro días. Busqué experiencias con la quelación por dosis frecuentes. Al principio me parecía complejo y no tenía nada claro si hacerla o no.

A todo esto, desde el día 30 de octubre hasta el 2 de noviembre seguí durmiendo mal, así que decidí volver a bajar los hidratos de carbono empezando de nuevo el día 3. Lo peor de despertarse de madrugada por tener taponada la nariz no es en sí el despertarse, si te despiertas y a los 5' se destapona, te puedes volver a dormir. Lo peor es no conseguir destaponar la nariz tras despertarme, esos días ya no vuelvo a pegar ojo.

Desde el día 3 hasta el 15 se caracterizaron por cierta tranquilidad con algún día malo. Yo llamo tranquilidad a despertarme y poder volver a dormir al cabo de 30' o 45'. Lo único destacable fue que el 6 de noviembre empecé a tomar 2 gramos de vitamina C diarios y que el día 15 me entero de que el desodorante que utilizo, el mineral de alumbre, lleva una sal de aluminio. Otra cosa a quitar.

Continué dándo palos de ciego con la dieta, nada hacía que dejase de despertarme por las noches. Ahora que miro hacia atrás y analizo todos los datos que fui recopilando, SÍ creo que el aceite de ricino contribuyó a las cuatro noches que conseguí dormir del tirón, porque desde entonces nunca más se habían vuelto a repetir.

Y justo al día siguiente, el 16 de noviembre volví a dormir bien. Curiosamente un mes antes, el 16 de octubre, había sido el primer día en meses en dormir sin taponamientos en la nariz. He analizado todos los días que he dormido bien desde julio, (cuatro) y no consigo sacar ninguna relación con la dieta, creo que ésta, salvo que sea la fuente principal de intoxicación, sólo es un factor para moderar la enfermedad pero no la causa.

Durante todo este tiempo me enteré de que el titanio es también un metal toxico, no al nivel del mercurio pero toxico en cualquier caso. Hay estudios que también lo relacionan con la sinusitis pero como yo no tengo implantes ni contacto con el titanio, pues no me preocupé. Sin embargo el día 21 de noviembre descubro que está mucho más presente en nuestras vidas de lo que creemos. Es un blanqueante y se utiliza en cosméticos, crema solar, alimentos, pastas de dientes, chicles, medicamentos, etc. Me puse a buscarlo en los suplementos que había tomado este año y adivinad donde estaba, en el Tendoactive en la forma de dioxido de titanio o E 171, ¡me cago en su...! ¡nos envenenan!.

Con todo lo que he leído tengo claro que los metales en general, suelen afectar a la mucosa nasal. No sólo el mercurio, el aluminio y el titanio son problemáticos, también el oro, la plata, etc. Yo voy a retirar mi exposición a los tres primeros (no soy consciente de estar expuesto a otros) y esperaré unos meses a ver los resultados, porque no espereis arreglar en días o semanas lo que se ha estropeado en meses o años.

Continuación: http://sintiendoelsuelo.blogspot.com.es/2014/02/polipos-nasales-iii.html

19 de noviembre de 2013

Pólipos nasales I

Mis problemas con los pólipos nasales comenzaron, creo, cuando tenía unos 18 años. La primera manifestación de la que fui consciente era la voz nasal. Yo no me iba dando cuenta y los que vivian conmigo tampoco puesto que el cambio es progresivo. Sin embargo, cuando me encontraba con alguien a quien hacía tiempo que no veía, me preguntaba que si tenía catarro, congestión o cualquier otra cosa, vamos, que percibian mi nariz algo taponada. En esa época lo achacaba a la alergia al polén porque sí recuerdo tener problemas en primavera desde algún tiempo antes, pero claro, con el paso del tiempo fui viendo que era un "alergia" permanente durante todo el año, muy raro. Al final me acostumbre a vivir con esa "congestión" y los que me rodean se acostumbraron a mi nueva voz. Mientras tanto, muy lentamente, iba perdiendo el olfato, un sentido que recuerdo haber tenido muy afinado años atrás.
Exactamente no sé si fue en primavera o verano cuando fui plenamente consciente de que había perdido el olfato y acudí al otorrino. De lo que estoy seguro es de que una vez diagnosticado, acabé ingresado en el hospital el 22 de noviembre de 2006 y me dieron de alta dos días después, eso sí, ya sin pólipos. El postoperatorio lo recuerdo duro, desagradable, "no me vuelvo a operar", me decía a mí mismo en aquella época.

Han pasado casi 7 años desde aquella operación y me encuentro de nuevo en el mismo punto. Los sintomas se han hecho evidentes el pasado mes de julio, aunque ya venía notando un sonido raro en la fosa izquierda al expirar, bastantes meses antes. El caso es que desde julio por dicha fosa no puedo sacar aire, meter sólo puedo en algunas ocasiones y el problema principal, que ha hecho saltar todas las alarmas, es que durante la noche, la fosa derecha se me acaba taponando a las horas de haberme echado a dormir (creo que es sinusitis, no creo que sea la alternancia natural). La consecuencia de una nariz completamente taponada es que respiro por la boca, se me seca la garganta y me acabo despertando. Muchos días ya no puedo volver a dormirme, otros, si logro destaponar la fosa derecha con un cambio de postura y paciencia, sí lo consigo. Así llevo cuatro meses.

Fui al otorrino a mediados de agosto, metió la cámara y confirmo lo esperado. Tengo la parte izquierda repleta de pólipos. Tras siete años esperaba algún avance en el tratamiento, pero las cosas no han cambiado nada, "hazte a la idea de que te vas a acabar operando", me dijo.

Como otra operación es lo último que deseaba, me puse a buscar por Internet información acerca de posibles soluciones a este problema. Lo primero que vi es que hay muchísima gente sufriendo los pólipos nasales y lo segundo es que había gente desesperada completamente tras haber padecido, en algunos casos, más de una docena de intervenciones.

En castellano no encontré prácticamente alternativas que atacaran al origen del problema, sólo sugerian medicamentos temporales para abordar los síntomas, esto me llevo a buscar en inglés. De lo primero, con algo de sentido, que encontré fue esto:  


Ahí dentro me topé con lo siguiente:
"something with your body and/or environment is wrong and your immune system is out of wack. Really out of wack."

y sin embargo me centré en esto otro:

"This very simple diet should hopefully help you figure out what you can eat, and what you need to avoid."

Empecé a quitar cosas de la dieta, el 26 de agosto de 2013 retiré los lácteos (ver este enlace) y el 2 de septiembre cambié a pan integral y retiré el embutido. Hasta el 13 de septiembre creí mejorar pero ese fin de semana lo pase en la costa y las sensaciones fueron horribles, no conseguí dormir más de 2 horas seguidas. Recordando, en julio también en la costa pasé los peores días del verano, eso me dio que pensar, la humedad y/o el calor no me van bien. Está claro que el calor dilata la mucosa nasal pudiendo dificultar la respiración pero y ¿si la humedad tuviera algo que ver?.

En un enlace (que no localizo ahora) encontré que la biosia de un pólipo había hallado hongos y eosinofilos. Esto hizo que me centrará en el tema de los hongos y la humedad. Llegué a esta otra web de la que saqué ideas a probar como la del aceite de ricino (del que obtuve dolores de cabeza y quizás algo más, no lo sé), y dietas anticandida. También me gustaron estos dos enlaces:

http://www.nasalpolyps.20m.com/


http://fessisfun.wordpress.com/2011/03/09/about/#comments

Saqué cosas sobre alergias alimentarias y a los ácaros. La consecuencia fue que el 8 de octubre retiré de la dieta todo el trigo. Posteriormente me hice la prueba del glutén y nada, lo toleraba bien. La verdad es que era lo esperado, no he encontrado nunca ningún alimento que me sentará mal lo que pasa es que hay gente que habla de sintomas retardados.

En octubre empecé a llevar un diario completo de lo que hacía o comía durante todo el día. Registré la alimentación, la humedad, la temperatura, el estado de las fosas nasales y otros eventos que me sucedian. Cuando retiraba un alimento de la dieta lo marcaba en azul, cuando me la saltaba, lo marcaba en rojo y en verde el día que conseguía dormir sin despertarme entre la noche por taponamiento de la nariz.
El 16 de octubre dejé de correr. Con la dieta había perdido 4 kilos en dos meses, había pasado de 68 a 64 kg y sin hidratos de carbono no se puede entrenar. Ese mismo día fue el primero que me eché unas gotas de aceite de ricino y el primero en 3 meses que dormí del tiron. ¿Había obrado el milagro el aceite de ricino o mera conicidencia?.
El 18 de octubre dejé de usar pasta de dientes, simplemente me aclaraba con agua y me los cepillaba. El 19 comencé a beber agua mineral en lugar de agua del grifo pero nada funcionaba. El 22 es el último que me echo aceite de ricino y curiosamente también el segundo día en meses en que consigo dormir toda la noche. Durante estos días me dolió la cabeza y lo achaco al aceite, así que decidí dejarlo a pesar de que es posible que tuviera algún efecto en el destaponamiento. Además del dolor de cabeza, creo (no estoy seguro) que el aceite me causó una infección, tuve una ulcera en la boca, me dolió la mandíbula y el oido. De todas formas no buscaba atacar los síntomas matando hongos, buscaba atacar el origen del problema, ¿por qué hay hongos?.

Justo cuando ya la desesperanza me invadía tras casi dos meses probando con la dieta y no obtener ningún resultado, vi la luz o espero haberla visto porque si no, no se me ocurren más cosas.
No recuerdo exactamente en que Web, lo que sí sé es que fue la búsqueda de causas de la sinusitis lo que me llevo a ello. Os lo cuento en la próxima entrada.